La unidad del PRD

 

Los ataques y descalificaciones entre perredistas han derivado siempre en un deterioro de la imagen del partido y en el alejamiento de sus simpatizantes. No seré yo quien contribuya a que ese deterioro se profundice.

 

Una disputa jurídica como la que parece avecinarse no puede traer nada bueno para nadie. La izquierda, y especialmente mi partido, debe mostrar madurez para resolver los conflictos internos con sus propias reglas.

 

Una de las expresiones recurrentes cuando hemos atravesado crisis ha sido la necesidad de “institucionalizar” al partido, en el sentido de que funcione por las decisiones de sus órganos de gobierno y sus estatutos. Por mi parte, expreso que creo en las vías institucionales para dirimir los desacuerdos y resolver los conflictos internos.

 

Las renuncias y definiciones de varios Senadores ocurren en un contexto de grave crisis en el país en prácticamente todos los órdenes y de amenazas que ya se hacen realidad desde el norte. Este preocupante escenario nos demanda concentrar nuestras energías en los temas esenciales para el país y no distraernos lo menos posible en reyertas, por muy importantes que puedan parecer para carreras políticas personales.

 

Hago un llamado a los liderazgos de mi partido a evitar la disputa mediática que tanto daño ha hecho a la izquierda. Por mi parte, expresada mi opinión, me abstendré de participar en la disputa en los medios.

 

Las decisiones de algunos compañeros senadores se han dado en el contexto de un agitado escenario político rumbo al 2018. Se trata de definiciones en la arena política electoral que no deben contaminar nuestro trabajo legislativo, incluyendo los recursos de los que disponemos para realizarlo.

 

La relación que hemos tenido con Luis Miguel Barbosa ha sido siempre de respeto, aunque existieran entre nosotros diferencias políticas en algunos temas. Al Senador Barbosa le reiteramos nuestra amistad.