El proceso electoral de 2018, el Frente y nuestra encrucijada : IDN

 

El pasado 2 de septiembre en el marco de la Asamblea Nacional del Movimiento Nacional por la Esperanza, un número importante de dirigentes abandonaron las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD), como consecuencia de la inminente aprobación del hasta ese momento denominado “Frente Amplio”, que incluye al Partido Acción Nacional (PAN).

 

Esto sucedería tan solo un día después, en el IX Pleno Extraordinario del Consejo Nacional del PRD, en donde con una amplia mayoría,   se aprobó la participación de nuestro Partido en el “Frente” y facultó a la Presidenta Alejandra Barrales, para concretar esta política de alianzas. Lo cual, tendría lugar el martes 5 de septiembre, cuando acudió ante el Instituto Nacional Electoral (INE) junto al Presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, y el Coordinador nacional de Movimiento Ciudadano (MC) para solicitar el registro del Frente político denominado “Frente Ciudadano por México (FCMx). Procedimiento que significa la antesala legal al posterior registro de una posible coalición electoral.

 

Si bien el procedimiento ante el INE sigue en curso, es altamente probable que se otorgue el registro del FCMx, lo cual facilitaría la ruta para competir de manera conjunta PAN, MC y PRD en el proceso electoral de 2018 que renovará Congresos locales, Ayuntamientos, nueve Gubernaturas, Congreso Federal y Presidente de la República.

 

Todo este panorama expuesto, nos deja ver la importancia de la coyuntura que se empieza a ver en nuestro país, y de la cual nuestro equipo político no es ni puede ser ajena. Es por ello, que el día de hoy nos encontramos reunidos para debatir y consensar una ruta que nos permita ser un elemento determinante en este momento histórico, no solo manteniendo y acrecentando nuestra presencia en los espacios de toma de decisiones, sino también como canalizadores de una visión y una agenda política que nos ha acompañado en todo nuestro recorrido.

 

La decisión que tome esta Asamblea será determinante en el futuro inmediato, por ello, es indispensable sopesar todos los elementos para tomar una decisión en la que todas y todos nos veamos representados y que le dé un rumbo a nuestra Expresión política por cual transitar.

 

La unidad de las izquierdas

 

Para nadie es desconocido que nuestro equipo ha buscado el entendimiento entre las fuerzas progresistas, democráticas y de izquierda, sin embargo, por intereses cupulares o bien, por el sectarismo de algunos líderes, este acuerdo no ha sido posible, teniendo graves consecuencias para nuestro país. Una de ellas es la permanencia en el poder de una clase política corrupta y desleal a su pueblo, como sucedió en el Estado de México, en donde la división de las izquierdas facilitó el camino para que el PRI mantuviera la gubernatura.

 

Y aunque se hubiera esperado que la lección que nos dejó el proceso electoral del año pasado sirviera para entablar un diálogo respetuoso entre las izquierdas de cara a la sucesión presidencial, lo cierto es que la unidad está cada día más lejos. No solo por la falta de interés de todos los actores involucrados tanto del PRD como de Morena, sino ahora hay que sumarle definiciones institucionales que dificultan el entendimiento. Primero fue Morena, quien en su pasado Congreso resolvió que acudiría a la cita electoral del 2018 en alianza únicamente con el Partido del Trabajo (PT), descartando rotundamente la posibilidad de transitar en una alianza con MC y principalmente el PRD. Posteriormente, como ya se relató, el PRD en su pasado Consejo Nacional, aprobó una política de alianzas que incluye al PAN, con lo cual en los hechos, se aleja de la posibilidad de competir electoralmente en un Frente solo con partidos de izquierda.

 

Y aunque no está completamente cerrada la posibilidad de incluir a Morena en el FCMx, es prácticamente imposible que se lleve a cabo una coalición que incluya al PAN y a Morena. Por lo que, es de suponer que ambos partidos, tanto Morena como el PRD, ya han trazado su camino para competir el próximo año, un camino de enfrentamiento y competencia directa, cancelando así, la oportunidad histórica de que las fuerzas de izquierda acudan juntas a la que quizá sea la cita electoral más importante en las ultimas décadas.  No obstante, para nosotros la unidad de las izquierdas electorales y sociales, es un proceso de entendimiento, diálogo y encuentro que más temprano que tarde lograremos concretar.

 

La mayoría extraviada que dirige el PRD

 

Desde la última elección interna que se llevó a cabo al interior del PRD, ha tenido lugar un reacomodo de fuerzas que le ha otorgado una mayoría más o menos estable a quienes primero promovieron la idea de unir a nuestro Partido con el gobierno en el llamado “Pacto por México”; y recientemente unirlo con el PAN en distintas alianzas electorales locales. Esto les ha facilitado tomar decisiones, la mayoría de veces bastante cuestionables, por contraponerse con la esencia con la que se fundara el PRD.

 

Recientemente esa mayoría promovió y aprobó en los órganos internos del Partido, una política de alianzas que contempla claramente la posibilidad de competir junto al PAN, e incluso vislumbran la posibilidad de que dicho Frente sea abanderado por un militante orgánico del PAN como candidato a la Presidencia de la República.

 

Ante este panorama, la IDN siempre ha mantenido una posición crítica, al considerar que muchas de las decisiones que han tomado, le han hecho un gran daño a nuestro Partido. Sin embargo, los acontecimientos recientes nos obligan a reflexionar sobre la viabilidad de nuestro proyecto político y la permanencia en un instituto partidista que es conducido por una mayoría que al tener los números necesarios para imponer sus condiciones, ya ni siquiera se esfuerza en convencer y dialogar con quienes disienten.

 

Sin duda, estas condiciones han orillado a diversos liderazgos a abandonar el PRD, cansados de la errática conducción que desde 2012 tiene al Partido sumido en la crisis más grave de su historia. No obstante, es imprescindible reconocer que aun somos muchos, los que por convicción y compromiso hemos decidido permanecer y caminar con quienes nos identificamos, y también con quienes disentimos, orgullosos de la pluralidad de nuestro Partido, que sin negar nuestras diferencias, nos invita a seguir luchando desde esta trinchera que costo vidas construir, y que hoy nos reclaman seguir intentando hacer del PRD un instrumento al servicio de nuestro pueblo.

 

El Frente Ciudadano por México y el 2018

 

El reto que tenemos por delante será transformar nuestro país, para así detener la restauración autoritaria que inició Enrique Peña Nieto, y además, revertir las condiciones adversas de violencia y desigualdad que nos laceran como sociedad.

 

Para esta tarea, la Presidenta del Partido, Alejandra Barrales, ha impulsado una ruta que como ya se mencionó, contempla una alianza amplia que incluye al PAN. Desde su anuncio en el mes de mayo pasado, para nosotros esta ruta nos ha generado desconfianza e incertidumbre, pues la posibilidad de que Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle o Margarita Zavala sean quienes encabecen este esfuerzo ha estado latente. Esto ha significado una limitante no solo para nosotros, sino para que la ciudadanía y la opinión pública, perciba al Frente como una herramienta transformadora y no solo como una simple alianza electoral que no alcance a trastocar las fibras más sensibles del caduco sistema político mexicano. Y esto debido a que los principales dirigentes del PAN que ahora impulsan el Frente, son responsables directos de muchos de los males que azotan nuestro país. Basta con recordar que fue el gobierno panista de Felipe Calderón, el que diera inició a la errática guerra contra el crimen organizado; convirtiendo a nuestro país en uno de los más violentos e inseguros del mundo.

 

En los últimos tiempos han sido fiel comparsa del Gobierno del PRI, para despojar a nuestra patria de su soberanía, entregando nuestros recursos energéticos a manos extranjeras, lo que según ellos ha sido su más grande “victoria cultural”. Dificultando así, la concreción de un futuro mejor para nuestro pueblo.

 

Por todo esto, las reservas que hemos mantenido nos ubican como una fuerza congruente y una voz autorizada para señalar las incongruencias que se nos plantean. Sin embargo, también es importante considerar que los objetivos que se plantea el FCMx en el documento presentado ante el INE, son muchos de ellos compatibles con lo que nosotros hemos pugnado desde la creación del PRD, es decir, la transformación de este régimen corrupto, en una verdadera democracia que cuide de los más necesitados. Y si bien, no nos permitimos caer en la ingenuidad de creer que se pueda erradicar un régimen abrazados de una de sus muletas, también somos conscientes de la necesidad de un nuevo pacto social que contemple todas las voces y la pluralidad de nuestra sociedad.

 

No obstante, para que este esfuerce sea fructífero, creemos que se requerirá que el principal protagonista sea la ciudadanía y no un dirigente partidista; que la agenda la marquen las necesidades del país y no los poderes facticos; y que por supuesto, el interés nacional esté muy por delante de cualquier aspiración por legitima que ésta sea o bien, de cualquier beneficio de grupo. 

 

La IDN en el futuro inmediato

 

Ante todo lo expresado a lo largo de este documento, que busca dotar de elementos para el debate y la deliberación, colocamos como último elemento para la reflexión, el papel que creemos debe desarrollar nuestro equipo en este corto periodo:

 

Aunque no ocultamos que la ruta trazada desde el Comité Ejecutivo Nacional y aprobada por el Consejo Nacional, nos genera incertidumbre y reservas, también somos conscientes de la pluralidad de nuestra sociedad, y que una mayoría social es invariablemente heterogénea. Por ello, queremos dejar constancia de nuestra disposición al diálogo, a la construcción, no solo sumar sino a multiplicar, haciendo de la pluralidad, nuestra mayor fortaleza en este complejo proceso.

 

Confiados en que pese a todos los errores cometidos, el PRD ha sido y puede seguir siendo un instrumento para la democratización de nuestro país, y seguros de que la IDN es y seguirá siendo parte importante en las definiciones por venir, hoy debiéramos refrendar nuestra militancia no solo por la responsabilidad partidaria que muchos ostentan, sino por convicción y compromiso con los más de 5 millones de militantes que conforman este Partido y con quienes nos han dado su confianza en las urnas.

 

Creyentes de que los verdaderos enemigos del PRD son la pobreza y la desigualdad; la violencia y quienes la promueven; la corrupción y una clase privilegiada que no tiene más patria que sus intereses; y  conscientes de que no hay diferencia que no pueda resolverse a través de la política, la IDN hoy más que nunca debe ser una fuerza de dialogo, de puentes y no de muros, para hacer posible la construcción de un espacio en donde esa mayoría social que está indignada, se convierta en una mayoría política que tome las instituciones para beneficio del pueblo y nunca más de las élites. 

Por todo esto, vemos la necesidad de permanecer en el PRD con voluntad de construir desde el compromiso y la responsabilidad. Trabajando incluso, con quienes piensan diferente a nosotros, aunque sin abandonar la crítica constructiva. Puesto que, pocas cosas son tan nocivas para una organización política, como la carencia de autocrítica y la lealtad mal entendida.

 

En cuanto a la participación del PAN en el FCMx, creemos que si bien no es lo ideal, sería posible transitar en esa ruta siempre y cuando el programa transformador del PRD vaya por delante, en especial nuestra visión sobre la necesidad de cambiar el sistema económico y generar una verdadera redistribución de la riqueza; así como todo lo que tiene que ver con garantizar los derechos humanos de las personas. Además, promover que el perfil que encabece el Frente provenga de la ciudadanía, para que verdaderamente hablemos de un “Frente Ciudadano” y no de un pacto de élites. De esta manera, tendríamos que asumir la tarea titánica de buscar y promover al perfil ciudadano correcto, de tal suerte que la militancia no solo de IDN sino de todo el PRD, tenga un candidato o candidata del cual nos sintamos profundamente orgullosos por todo lo que represente.

 

Expuesto todo lo anterior, se propone a esta Asamblea Nacional discutir y en su caso avalar los siguientes resolutivos, para su inmediata difusión y con ello iniciar los trabajos de nuestra Expresión Política de cara al proceso electoral de 2018.

 

Resolutivos

 

  1. 1.La Izquierda Democrática Nacional resuelve permanecer al interior del Partido de la Revolución Democrática como una Corriente de Opinión debidamente registrada según los estatutos del Partido y en pleno funcionamiento de su vida interna.

 

  1. 2.Al ser una Corriente de Opinión reconocida estatutariamente al interior del PRD, la Izquierda Democrática Nacional reunida en Asamblea Nacional resuelve conducirse de manera institucional y acatar los lineamientos aprobados por los órganos internos del Partido, pero asumiendo la enorme tarea de encontrar a los perfiles ciudadanos que encabecen el FCMx, y en particular el perfil que compita por la Presidencia de la República. Convencidos de que esta será la única manera de ganar la confianza de la ciudadanía y que el FCMx sea una verdadera herramienta al servicio de la gente y no de las cúpulas partidistas.

 

  1. 3.Respetamos la participación a título personal de los compañen el Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE), al ser este un espacio social de unidad y encuentro con otros compañeros con quienes mantenemos lazos de fraternidad e identidad.