Hacia la Ley General de Mejora Regulatoria

Al participar en el Foro internacional, situación actual de la Mejora Regulatoria para la emisión de la Ley General, la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, Dolores Padierna Luna informó en el 2016, el Banco Mundial ubicó a México en el lugar 47 de 190 países en la facilidad para hacer negocios.

La mayoría de los países de la OECD pues ocupan mejores posiciones: Nueva Zelanda primer lugar, Estados Unidos el octavo, Canadá el 22, es toda una idea de la necesidad que tenemos de abordar estos temas.

 

La facilidad para abrir un negocio, México se ubicó en el lugar 93, como lo he dicho, y obtuvo una calificación de 85.74 que es mejor la oposición de la que obtuvo en 2004 que fue de 75.73; los permisos de construcción, México se ubicó en el lugar 86; el tiempo promedio que se necesita para obtener un permiso de construcción se lleva 86 días, casi tres meses; en cuanto a la facilidad para abrir negocios, en cuanto a facilidad para el pago de impuestos se ubicó en un lugar 114 y se estima que los contribuyente tienen que destinar 286 horas cada año para poder pagar impuestos; hay que reconocer que ha habido avances y se observan en el informe de la COFEMER más reciente, por ejemplo, en 2012 los permisos de construcción se tardaban 99 días; en el 2016 se redujo a 86; el tiempo para pagar impuestos antes era de 347 horas al año, ahora es de 286; aún falta mucho para alcanzar los niveles de eficiencia y ser de los mejores países que integran la OECD que, en especial, son nuestros principales socios comerciales.

 

En el año 2000, se creó la Comisión Federal de Mejora Regulatoria y ésta se encargó de contribuir a una política de mejoramiento en el marco regulatorio en la economía nacional. En su informe del 2016, se reconocen los avances, pero también se establecen retos y desafíos, por ejemplo, de mejorar el costo económico de los trámites federales, ahí ya lo han mencionado, se redujo de 4.25 al 3.16 del Producto Interno Bruto en lo que va de la presente administración, o sea vamos avanzando, va por el buen camino.

 

La regulación está a cargo de los tres niveles de gobierno en donde la COFEMER, por obvias razones, ha podido influir más, pues es a nivel federal, nos hace falta una mejor interacción a nivel estatal y municipal; se han venido celebrando convenios para la mejora regulatoria con estas autoridades para abrir más empresas y los permisos de construcción y hablo en particular de esta industria porque reconoce que es altamente prestadora de empleos.

 

En su informe de 2016, la COFEMER reconoce que es necesario avanzar en un sistema regulatorio eficiente y eficaz que incluya una mejor coordinación entre los distintos órdenes del gobierno y también en las funciones del gobierno.

 

Ya habíamos comentado que el pasado 5 de febrero se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que hace cumplir o para hacer cumplir el artículo 25 de la Constitución que obliga a todas las autoridades a mantener políticas que simplifiquen la regulación, los tramites, servicios y demás objetivos que establezca esta Ley.

También, en el artículo 73 ya tenemos el Congreso de la Unión facultades para establecer principios y bases para la mejora regulatoria.

 

Las conclusiones que se dieron en aquel debate en el Congreso de la Unión fue que se requiere articular un Sistema Nacional de Mejora Regulatoria que integre los sistemas estatales y a todas las autoridades públicas del país que emite normas generales para que compartan una metodología común de mejora regulatoria, que es necesario establecer mecanismos para que las autoridades públicas del país que emiten normas generales se obliguen a realizar un análisis del impacto regulatorio de las mismas y fijar una página única nacional donde se publique toda esta normatividad y se puedan condensar y construir mecanismos para identificar y eliminar duplicidades normativas y defunciones.

 

Hay datos también que hablan sobre la corrupción que es un tema también pendiente donde no se ha mejorado.

 

Es indispensable asegurar que nuestro normatividad vaya encaminada a la desregularización, pero que esto permita la multiplicación de negocios en el país; el fortalecimiento del mercado nacional; el desarrollo de empresas pequeñas medianas, grandes; el fortalecimiento de la industria nacional, todo esto va a redundar en un crecimiento económico, en un mayor volumen de empleo productivo y en mejorar los salarios de México, todo eso son las metas que nos hemos establecido a nosotros mismos para establecer de esta ley que está en proceso.