Gasolinazos llegaron para quedarse

En la comparecencia con el gobernador del Banco de México, Agustin Carstens comenté primero, precisar un porcentaje, porque de acuerdo al informe leído –no al expuesto, sino al leído- la encuesta sobre expectativas del sector privado de febrero de 2017, se estima que el 2017 cerrará con una inflación de 5.39 por ciento, no 3.4 por ciento como escuche en su exposición.

Segundo, la inflación no subyacente, como bien usted lo comentó, incluye los alimentos, los energéticos y otros bienes; se disparó en enero de este año a 4.7 por ciento, en marzo a 8.2 por ciento.

Y de acuerdo al informe que usted presentó, estos incrementos a la inflación se derivan a su vez del incremento en los precios de los combustibles; es decir del gasolinazo que nos recetaron a toda la población en enero de este año.

El Banco de México insiste en que este fenómeno es transitorio, pero el gasolinazo llegó para quedarse, ya aumentó 20 por ciento el precio de las gasolinas y un centavo como hoy que bajó –realmente eso y nada es lo mismo-, y la liberalización del mercado de combustible llegó para quedarse.

No veo yo en la política de la Secretaría de Hacienda del Gobierno Federal que vaya a bajar este 20 por ciento las gasolinas. Entonces, no es transitorio, es permanente.

Por otro lado, también dice que existe el riego de que aumente más en caso de que se devalúe el precio más de lo previsto, si esta devaluación se pasa a los precios.

Usted hablaba también de esto, que los índices de precios al consumidor se han mantenido no tan altos, pero aquí lo que importa es el Índice Nacional de Precios al Productor, donde pegan las gasolinas, porque a partir de mayo de 2016 este índice venía creciendo de forma acelerada y de enero a febrero rebasó el 9 por ciento.

Entonces estamos con una presión del Índice de Precios al Productor que ve aumentada la inflación.

Entonces, yo lo que quiero preguntarle es, si ya es una realidad que las gasolinas afectaron la inflación, esto tiene repercusiones en la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

El salario si se compara con el 7.5 por ciento de lo que aumentó la canasta básica, pues la pérdida del poder adquisitivo cayó en 3.3 por ciento tan sólo en 2 meses.

Yo quisiera decirle que una de las sugerencias que debiera hacer el Banco de México para controlar la inflación sería aumentar por arriba de lo que marque la inflación los salarios para que estos no pierdan su poder adquisitivo.

Y esa debería ser una de las recomendaciones que usted pudiera hacer.

Por otro lado, están las tasas de interés objetivo, llevamos 8 incrementos de las tasas de interés a partir del 2015 a la fecha. Se intenta con ello hacer más atractivas las inversiones financieras comparadas con las de Estados Unidos y así quitarle presión en el tipo de cambio.

Pero ello también tiene efectos negativos porque encarece el crédito en nuestro país y entre octubre de 2015 y febrero de 2017 la tasa de interés objetivo aumentó 3.25, la tasa interbancaria de equilibrio aumentó 3.13, pero ésta pasó de 3.31 a 6.43, si uno lee el informe del Banco de México.

Entonces la tasa implícita de los créditos de la banca múltiple pasó de 10.53 a 11, lo cual habla de un encarecimiento muy fuerte del crédito.

¿Qué ocasiona esto como consecuencia? Freno a la inversión, freno al consumo, en una palabra, freno al crecimiento.

Yo no creo que sea correcto que el Banco de México sea un factor para frenar la economía.

¿Por qué este desfase entre tasas? ¿Y por qué no el Banco de México ayuda a que el crecimiento económico esté tan abatido?

Por último, le preguntaría respecto de los remanentes de operación. En sus estados financieros usted nos reporta un remanente de operación por 535 mil 311 millones de pesos, y de acuerdo a la Ley del Banco de México, en el artículo 55, se establece que debe de entregar íntegros los remanentes al gobierno federal, de estos 535 mil 311 millones de pesos, el Banco de México decidió aplicar 213 mil 658 millones a la constitución de reservas y entregar al Gobierno Federal 321 mil 653.

Bueno, primero yo haría un comentario, que resulta muy lamentable que se obtengan estos recursos tan impresionantes, casi 600 mil millones que es lo que se pagaría de pagaría de intereses de la deuda en este año, que se obtengan derivados de la devaluación de nuestra moneda.

Eso es una lástima porque reduce el poder adquisitivo de todos los mexicanos.

Y yo le preguntaría señor gobernador, ¿Qué balance hace usted de las causas y los efectos de estos remanentes de operación del Banco de México?

Por sus respuestas, muchas gracias