Debe suspenderse la cuarta convocatoria de la ronda 2

 

La coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, Dolores Padierna Luna presentó un punto de acuerdo para que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhorte a la Secretaría de Energía a suspender la cuarta convocatoria de la Ronda 2 de contratos para la exploración y extracción de hidrocarburos.

Padierna Luna recordó que el pasado 19 de julio el Ejecutivo federal, a través de las Secretarías de Energía y Hacienda y Crédito Público y la Comisión Nacional de Hidrocarburos, presentó la Cuarta Convocatoria de la Ronda 2 de Contratos para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos. La convocatoria comprende 30 bloques costa afuera con una superficie total de 70 mil 844 km2. El proceso licitatorio está previsto para el 31 de enero de 2018. Las bases de licitación fueron publicadas el 20 de julio de 2017 en el Diario Oficial de la Federación. Las áreas se localizan en aguas profundas y se distribuyen en cuatro cuencas petroleras: Cinturón Plegado Perdido, Cordilleras Mexicanas, Cuenca Salina y Plataforma de Yucatán. Del total, 21 áreas tienen una superficie individual de 2,000 km2, 8 de 3,000 km2 y una de 4,400 km2. El modelo contractual es de licencia con una duración de 35 a 50 años.

A consideración de la coordinadora parlamentaria esta licitación debe suspenderse por razones técnicas, económicas y políticas: la cantidad de áreas que se están ofreciendo, 30 en total, es muy superior a lo que se ofertó en la pasada convocatoria para aguas profunda. En la Ronda 1 Cuarta Convocatoria sólo se ofertaron 10 bloques. Hoy se ofrece tres veces más sin ninguna justificación. “Las condiciones del mercado internacional no han cambiado, los precios del petróleo siguen deprimidos así como los montos de inversión en la industria petrolera internacional disponibles para exploración. En esas condiciones las ofertas de regalía adicional que las petroleras estarían dispuestas a pagar serán muy bajas, y no se logrará asegurar las mejores condiciones económicas para el Estado a lo largo de la vida de los contratos. Aunque en el futuro el precio del petróleo sea alto o muy alto las compañías seguirán gozando de condiciones fiscales muy ventajosas. El mecanismo de ajuste previsto en los contratos no permite recuperar la totalidad de la rentabilidad adicional porque es un mecanismo acotado y limitado. Sería mejor realizar la licitación cuando el mercado se recupere y existan condiciones de competencia efectiva”.

Padierna Luna advirtió que en una sola licitación el Ejecutivo está ofertando el 64% de los recursos marinos comprendidos en el Plan Quinquenal de Licitaciones para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019, en lugar de 20% aproximadamente como cabría esperar en un plan de cinco años. Además, los 70,828 km2 que se ofrecen en la licitación representan el 81%del área total de todos los bloques de la Ronda 2.

La senadora perredista consideró que no se encuentran reunidas las condiciones para una competencia efectiva. “La oferta de tantos bloques en un mercado reducido y deprimido producirá escasa o nula competencia. Y en ausencia de competencia no se conseguirán las mejores condiciones para el Estado. Las compañías especializadas en aguas profundas no abundan y la convocatoria establece que las empresas participantes deberán contar con amplia experiencia en aguas profundas y ultra profundas. De ahí se sigue que el universo de compañías habilitadas para participar en el concurso será necesariamente reducido”.

“El Ejecutivo incluyó una porción de la Plataforma de Yucatán, el Área 30, sin haber evaluado ni siquiera el recurso prospectivo. Esa incógnita geológica favorece a las compañías porque el Estado no tiene elementos para valorar lo que hay en el subsuelo ni menos para establecer el régimen fiscal que recupere la totalidad de la renta petrolera. La compañía, en cambio, tiene un argumento de peso para pedir una fiscalidad muy disminuida por el alto riesgo de explorar un área virgen. En su afán de favorecer a las compañías, el Gobierno ha buscado compensar el riesgo geológico multiplicando por 4 la superficie ofrecida. El Plan Quinquenal establece que la superficie estandarizada para los bloques en aguas profundas es de 1000 km2, ello significa que el Área 30 se está ofreciendo al 4×1, el ganador de la licitación se llevará 4 bloques estandarizados y pagará solamente 1, lo cual no se ve ni en los mejores días de rebajas en los supermercados”, advirtió.

Padierna Luna afirmó que la licitación es contraria a la Nueva Estrategia 2017 del Plan Quinquenal de Licitaciones para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019, establecida por el propio Ejecutivo federal en marzo pasado. La licitación incluye bloques que van de 1900 a 4400 km2, incluyendo 21 bloques de 2000 km2 y 6 bloques que rebasan 3000 km2, a pesar de que la nueva estrategia estandarizar el tamaño de las áreas contractuales a 1000 km2 para aguas profundas. “De igual modo, la licitación incluye un área en la plataforma de Yucatán que el plan quinquenal ni siquiera contempla. ¿De qué sirve gastar tiempo y recursos públicos en un plan inoperante? El gobierno no planea, improvisa”.

“La actitud entreguista del Ejecutivo federal no ha cambiado, al contrario, se profundiza. En la pasada convocatoria de aguas profundas se entregaron 5 áreas aunque sólo se presentó un licitante para cada área, es decir, el Gobierno entregó el contrato al primero y único que llegó porque las áreas se entregan por consigna, para avanzar en la privatización de los hidrocarburos y las actividades petroleras. La manera como se está llevando a cabo la licitación en comento traduce fielmente la voluntad de entregar la mayor cantidad de áreas antes de las elecciones presidenciales de 2018. No es la lógica que le conviene al país”, concluyó.